"Temo que Israel esté sufriendo un ataque cibernético en toda la regla. Esta vez no sólo se han filtrado y colgado los datos de las tarjetas de crédito de miles de israelÃes sino muchos datos privados como contraseñas o correos electrónicos". Es la opinión del responsable de la Autoridad de Justicia, TecnologÃa e Información, Yoram Hacohen, tras el segundo -y letal- "raid" supuestamente cometido por un "cracker" saudà contra el corazón y bolsillo de miles de israelÃes.
Si hace unos dÃas el "pirata" informático revelaba los códigos de las tarjetas de crédito de 14.000 ciudadanos, anoche volcó datos personales de otros 11.000 más. "Es sólo el principio" advierte.
Los sitios web locales que sirvieron de puerta fácil para la penetración "hostil" y las compañÃas de crédito están desbordadas en su lucha para reducir o eliminar los daños causados por el enemigo anónimo. Desde hace unos dÃas, bloquean las tarjetas e instalan verdaderos sistemas de protección que eviten nuevos "robos". "Quien aún no la ha entendido... se trata de una guerra cibernética declarada contra Israel. Somos objeto de un ataque terrorista en la Red", afirma el director general de Isracard, Dov Kotler.
¿Quién o quienes han provocado el pánico en miles de hogares israelÃes? Un joven que se hace llamar 0x Omar y dice ser saudà reivindica el ataque. "Esperad y veréis cómo filtro al mundo los datos de un millón de israelÃes y también documentos técnicos relacionados con el Ejército y ministerios", amenaza en declaraciones a los medios israelÃes. Según él, "es un ataque polÃtico, social y económico contra Israel, un paÃs que mata a palestinos y viola las leyes internacionales".
En estado de euforia, 0x Omar presume de haberse gastado 200.000 dólares con las tarjetas robadas y desafÃa incluso a los servicios secretos israelÃes, vistos con temor en los paÃses árabes: "Estoy esperando a los agentes del Mosad. ¿Dónde están? Es imposible que me detengan".
Israel espera que la creación de la Ciberdirección General Nacional, anunciada a bombo y platillo por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, sirva para evitar estos ataques.
El temor es que haya más penetraciones ya que muchas páginas electrónicas, en su mayorÃa pequeñas pero que ofrecen servicios de venta y compra, no disponen de una defensa capaz de frenarlas. El problema no es la tarjeta de crédito ya que ésta se bloquea y cambia (tras indeminzar al afectado) sino que el "cracker" dispone de sus contraseñas y datos personales (nombres apellidos, teléfonos, direcciones, etc).
Hacohen, encargado de la investigación, asume que "será difÃcil llegar al "cracker" " y no descarta acudir a Interpol. Los principales organismos públicos y privados en Israel dedican horas y recursos extra para no caer en la trampa virtual.
Los analistas denuncian la vulnerabilidad de los sitios atacados y la importancia cada vez mayor del arsenal cibernético. Como escribe hoy el diario Maariv, "el autor puede ser un perfecto idiota con ganas de fastidiar a los israelÃes o un agente los servicios secretos de Irán". En este caso, serÃa la respuesta de Teherán al gusano Stuxnet que el Mosad y la CIA consiguieron implantar en el programa nuclear iranà paralizando más de 1.000 centrifugadoras del centro de enriquecimiento de uranio de Natanz.
Represalia cibernética o acto pirata de un cerebro saudÃ, muestra que una poderosa infraestructura defensiva en la Red sea quizás igual de importante que la baterÃa de misiles antimisiles Jetz. De forma irónica, el Ejército israelà tenÃa previsto inaugurar la semana próxima un curso llamado "defensores cibernéticos" destinado a los jóvenes talentos informáticos en los institutos y a reforzar los sistemas defensivos de las fuerzas armadas en Internet, parece ser también un nuevo reto para 0x Omar. O para quien éste detrás del ataque cibernético.
Noticia publicada en El Mundo (España)