Se ha confirmado que el animal, cuyos restos fósiles, de 505 millones de años de antigüedad y pertenecientes a diversos individuos, fueron encontrados en el famoso yacimiento paleontológico de Burgess Shale, correspondiente al Período Cámbrico Medio, y ubicado cerca de Field, Columbia Británica, Canadá, es el vertebrado más antiguo conocido, y por tanto el ancestro de todos los vertebrados posteriores descendientes, incluyendo al Ser Humano.
El Pikaia gracilens fue descrito por primera vez en 1911, aunque de forma incorrecta. Basándose en sólo unos pocos ejemplares, el paleontólogo estadounidense Charles Doolittle Walcott lo describió en aquel entonces como un posible gusano anélido, en un grupo que incluye a las lombrices de tierra y las sanguijuelas de la actualidad.
Bastantes científicos ya sospecharon durante mucho tiempo que el Pikaia gracilens era un cordado, ya que parecía tener un notocordio, aunque muy primitivo. El notocordio es una especie de varilla flexible presente en los embriones de todos los cordados, y da lugar a una parte de la columna vertebral o espina dorsal en los vertebrados.
El nuevo análisis realizado por el equipo de Simon Conway Morris, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, y Jean-Bernard Caron, de la Universidad de Toronto y el Museo Real de Ontario en la misma ciudad canadiense, brinda pruebas de que efectivamente el Pikaia gracilens tenía un notocordio. Éste y otros rasgos anatómicos descubiertos ahora en este detallado examen de 114 ejemplares fósiles demuestran de manera inequívoca que el Pikaia gracilens es el cordado más antiguo del planeta del que se tenga conocimiento.
Noticia publicada en Noticias de la Ciencia