Ejemplares de Salwasiren qatarensis alimentándose en el fondo marino. Imagen basada en reconstrucción creada por Alex Boersma.Ejemplares de Salwasiren qatarensis alimentándose en el fondo marino. Imagen basada en reconstrucción creada por Alex Boersma.

En el suroeste de Catar, en el yacimiento de Al Maszhabiya, científicos hallaron más de 300 restos fósiles que revelan la existencia de una especie de manatí extinta: Salwasiren qatarensis, que habitó la región hace unos 21 millones de años.

Este descubrimiento, liderado por el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian y Qatar Museums, aporta una pieza clave para entender cómo evolucionaron los ecosistemas marinos del Golfo Pérsico.

Los fósiles, distribuidos en más de 170 puntos y pertenecientes a al menos seis individuos, muestran que estos animales tenían rasgos similares a los dugongos modernos, aunque con hocicos más rectos y colmillos más pequeños. El hallazgo confirma que en el pasado existían praderas marinas abundantes y una diversidad de sirenios mucho mayor de lo que se pensaba.

Un depósito fósil sin precedentes

Nick Pyenson, curador de mamíferos marinos fósiles en el Smithsonian, destacó que este es “el depósito de fósiles de manatíes más rico del mundo”. Según él, la concentración y preservación de los restos permite reconstruir con gran detalle los ecosistemas marinos de hace más de 20 millones de años.

Christopher Marshall, investigador de la Universidad Texas A&M en Galveston, subrayó que solo un enfoque integral permitirá comprender la evolución de estos animales, a los que llamó “ingenieros de ecosistemas”. Los manatíes y dugongos actuales cumplen un papel esencial: al alimentarse de pastos marinos, redistribuyen nutrientes y mantienen la salud de los fondos oceánicos.

Erik Seiffert, paleontólogo de la Universidad del Sur de California, añadió: “Si ves un video de un dugongo, parece que no hacen mucho y que no importaría si desaparecen. Pero cumplen una función realmente importante”.

Catar, epicentro paleontológico

El sitio de Al Maszhabiya fue identificado por geólogos en los años 70, pero recién en la década del 2000 se reconoció que los fósiles pertenecían a manatíes. Las excavaciones, que finalmente comenzaron en 2023, han permitido identificar casi 200 puntos con restos fósiles, una densidad que los investigadores califican de “espectacular”.

El descubrimiento de Salwasiren qatarensis no solo amplía el conocimiento sobre la evolución de los sirenios, sino que también recuerda la importancia de proteger a los manatíes y dugongos actuales, catalogados como vulnerables. La investigación refuerza la idea de que conservar los ecosistemas marinos es vital para las próximas generaciones.

Morfología de Salwasiren utilizando fotogrametría 3D de μCT de elementos esqueléticos clave. Crédito: Pyenson ND, et al. 2025. 

Con información de Smithsonian Magazine.

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