En Shenzhen, China, la empresa EngineAI (Zhòngqíng) realizó el lanzamiento oficial de su robot humanoide T800, un modelo de tamaño completo que promete revolucionar tanto la investigación como los usos comerciales.
Con una altura de 1,73 metros y un diseño que imita los movimientos humanos, el T800 se perfila como una de las plataformas más avanzadas y accesibles del mercado. El T800 integra 29 grados de libertad en su cuerpo, lo que le permite realizar movimientos complejos con gran fluidez. Sus articulaciones cuentan con sistemas de enfriamiento activo que le permiten trabajar hasta cuatro horas continuas en tareas de alta intensidad. Además, incorpora un sistema de percepción multimodal con radar omnidireccional de 360° y procesamiento de datos ambientales en milisegundos, lo que le otorga una capacidad de reacción casi instantánea.
Potencia y accesibilidad
Uno de los aspectos más comentados es su precio: 25.000 dólares en su versión básica, una cifra sorprendentemente baja para un robot bípedo de última generación. EngineAI ofrece configuraciones que van desde modelos para exhibiciones hasta versiones con hardware de NVIDIA Jetson Thor, pensadas para aplicaciones más exigentes en investigación y desarrollo. Las primeras entregas están previstas para junio de 2026.
El T800 no solo ha captado la atención de la industria tecnológica, sino también del ámbito militar. Según reportes, el Ejército Popular de Liberación ha mostrado interés en robots humanoides para tareas de combate y logística. En demostraciones, el T800 ha sido visto realizando ejercicios de combate cuerpo a cuerpo, lo que ha generado tanto admiración como preocupación en la comunidad internacional.
Expertos en robótica señalan que el T800 marca un hito en la democratización de la tecnología humanoide. “Estamos viendo cómo los robots dejan de ser prototipos exclusivos de laboratorios y comienzan a llegar al mercado con precios accesibles”, comentó un investigador de la Universidad de Tsinghua. Otro especialista añadió: “El reto ahora no es solo técnico, sino ético: ¿cómo regulamos el uso de estas máquinas en contextos sensibles como la seguridad o la defensa?”.
Un futuro cercano
El T800 se presenta como un robot versátil, capaz de adaptarse a distintos escenarios: desde la investigación académica y la asistencia en entornos industriales, hasta la exhibición en ferias tecnológicas. Su llegada marca un nuevo capítulo en la relación entre humanos y máquinas, donde la frontera entre lo posible y lo imaginado se vuelve cada vez más difusa.

