Investigadores japoneses han encontrado que una bacteria derivada de alimentos fermentados podría ayudar a revertir las alteraciones inmunológicas que aparecen con la edad

El hallazgo, publicado en la revista Science Direct, es un sorprendente adelanto en la lucha contra los efectos del envejecimiento en nuestro sistema inmunitario, abriendo la puerta a nuevas estrategias para mantenernos saludables durante más tiempo.

Con el paso de los años, nuestro sistema inmunitario se debilita. Este proceso, conocido como inmunosenescencia, se caracteriza por inflamación crónica de bajo grado y una menor capacidad de defensa frente a infecciones. Esto contribuye al desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad y a un deterioro general de la salud.

La solución: una cepa del kéfir

Los investigadores se centraron en una cepa bacteriana llamada Lentilactobacillus kefiri YRC2606, aislada del kéfir, un alimento fermentado tradicional. Lo más llamativo es que, incluso inactivada por calor, esta bacteria mostró efectos comparables a los de un agente farmacológico.

Durante ocho semanas, los científicos administraron esta cepa a ratones de edad avanzada y observaron cambios notables:

  • Se redujeron las alteraciones en órganos clave como el timo y el hígado.
  • Disminuyó la expresión de proteínas como p16 y p21, que bloquean la división celular.
  • Se redujeron los niveles de citocinas inflamatorias como IL-6 y TNF-α, responsables de la inflamación persistente.
  • Se atenuó la actividad de la proteína STAT3, vinculada a procesos inflamatorios.

“Se trata del primer informe que demuestra que L. kefiri inactivado atenúa la inmunosenescencia al regular la vía IL-6/STAT3 y aliviar la atrofia tímica”, señalaron los autores del estudio.

Por su parte, Hiroka Sasahara, estudiante de doctorado en la Universidad de Shinshu, destacó:

“Será de ayuda, por ejemplo, como ingrediente en alimentos funcionales o suplementos dietéticos diseñados para mantener la función inmunitaria en adultos mayores”.

Implicaciones futuras

Este descubrimiento sugiere que los probióticos derivados de alimentos tradicionales podrían convertirse en aliados clave para mejorar la salud en la vejez. Más allá de los fármacos, la nutrición y los suplementos podrían jugar un papel decisivo en la prevención de enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Aunque los resultados son prometedores, todavía se necesitan estudios en humanos para confirmar la eficacia y seguridad de esta estrategia. Sin embargo, el potencial de un probiótico capaz de frenar el deterioro inmunitario abre un horizonte esperanzador para la medicina preventiva y la calidad de vida en la tercera edad.

Con información de Science Direct

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *