Recreación de un Thalamegos. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa

En las profundidades del antiguo puerto de Alejandría, un equipo de arqueólogos subacuáticos descubrió los restos de una lujosa barca ceremonial de la época romana temprana. El hallazgo tuvo lugar en la isla de Antirhodos, un enclave cargado de simbolismo religioso, donde se hallaba el famoso templo de Isis.

La embarcación, identificada como un thalamagos (o thalamegos), era una barca de placer y ceremonia que alcanzaba unos 35 metros de largo y 7 de ancho. Su diseño, con fondo plano y proa angular, estaba pensado para navegar en aguas poco profundas, lo que la hacía ideal para procesiones rituales en los canales y puertos de Alejandría.

Lo más llamativo es que en la madera central del barco se encontraron grafitis en griego, datados en la primera mitad del siglo I d.C. Estos trazos, realizados por manos anónimas hace casi dos mil años, confirman que la nave fue construida en los astilleros locales y utilizada en pleno auge del Egipto romano.

El arqueólogo Franck Goddio, líder de la misión del Instituto Europeo de Arqueología Submarina, sugiere que el naufragio pudo estar relacionado con la destrucción del templo de Isis hacia el año 50 d.C. Según su hipótesis, la barca no era solo un vehículo de lujo, sino que formaba parte de ceremonias religiosas como el Navigium Isidis, una procesión acuática dedicada a la diosa Isis, considerada señora del mar.

El hallazgo en Antirhodos ofrece una ventana única a la vida en Alejandría durante el Imperio Romano: lujo, religión y poder entrelazados en un mismo escenario. Los investigadores esperan que el estudio detallado de las maderas y restos culturales aporte más pistas sobre su construcción y el contexto de su hundimiento.

“Cada fragmento de esta barca nos habla de un mundo donde lo sagrado y lo político navegaban juntos”, comentó Goddio. “Es un testimonio tangible de ceremonias que hasta ahora solo conocíamos por los relatos antiguos”.

Embarcación encontrada en Alejandría. Imagen: Christoph Gerigk ©Franck Goddio/Hilti Foundation

El lujo flotante de los thalamegos

Los thalamegos fueron embarcaciones de lujo utilizadas en Egipto durante la época helenística y romana, especialmente en el río Nilo. Su nombre proviene del griego thalamos (habitación) y ago (llevar), lo que refleja su función principal: ser auténticos “portadores de habitaciones” flotantes.

Este tipo de embarcaciones eran auténticos palacios flotantes. Estrabón, geógrafo griego que visitó Alejandría en el siglo I a.C., describió cómo los habitantes celebraban festines en barcas con camarotes, rodeados de nenúfares y música. Cleopatra VII, por ejemplo, utilizó un thalamagos para impresionar a Julio César en el Nilo.

Estas naves cumplían funciones, principalmente Ceremonial y religiosa: participaban en procesiones acuáticas como el Navigium Isidis, dedicadas a la diosa Isis, reforzando el vínculo entre poder político y culto religioso. También fueron usadas como botes de Recreación y diplomacia, eran palacios flotantes donde las élites celebraban banquetes, reuniones y viajes de placer. Además de servir como símbolo de prestigio, podían usarse como Transporte de lujo para la corte y sus invitados en largas travesías fluviales, ofreciendo comodidades comparables a mansiones terrestres. Algunos modelos más modestos o viejos también se empleaban como transbordadores o transportadores de mercancías.

Los thalamegos fueron mucho más que barcos: eran escenarios móviles de poder, religión y ostentación, reflejo de la grandeza helenística y romana.

Con información de Instituto Europeo de Arqueología Submarina (IEASM).

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *