Tesla, la compañía que revolucionó la industria de autos eléctricos, ha decidido suspender la producción de dos de sus modelos más emblemáticos, el Model S y el Model X, para concentrar esfuerzos en el desarrollo de Optimus, su robot humanoide impulsado por inteligencia artificial.
El anuncio lo hizo Elon Musk durante la presentación de resultados financieros del cuarto trimestre de 2025. Con un tono solemne, aseguró que era momento de dar “una baja honorable” a estos vehículos, porque el futuro de Tesla ya no se define únicamente por los autos, sino por la autonomía y la robótica.
La decisión llega en un contexto complicado: las ventas globales de Tesla han caído de manera significativa, especialmente en Europa y China, mercados clave para la compañía. El segmento premium, donde se ubican el Model S y el Model X, fue el más golpeado. En 2025, Tesla vendió apenas 50,850 unidades de estos modelos junto al Cybertruck, lo que representó una caída del 40.2% respecto al año anterior.
La empresa intentó contrarrestar la tendencia con versiones más económicas del Model 3 y el Model Y, pero los resultados financieros siguen bajo presión. Solo en el último trimestre de 2025, las ganancias se desplomaron más del 60%.
Optimus: la gran apuesta
En este escenario, Tesla ha decidido redoblar su apuesta por la robótica. La tercera generación de Optimus será presentada en el primer trimestre de 2026 y, según Musk, está diseñada para su producción en masa. Entre las mejoras destaca un rediseño de las manos, que permitirá mayor precisión y control en tareas industriales y domésticas.
Musk no escatimó entusiasmo al describir las capacidades del robot:
“Puede hacer lo que tú le pidas: ser maestro, cuidar niños, pasear al perro, cortar el césped, ser tu amigo o preparar cócteles. Cualquier cosa que imagines, lo hará. Será maravilloso”, afirmó.
El precio inicial se ubicaría entre 20,000 y 30,000 dólares, y las primeras ventas podrían comenzar hacia finales de 2026.
Tesla Optimus Robot’s incredible progress after only 2.5 years. pic.twitter.com/ESTXSofJha
— Nic Cruz Patane (@niccruzpatane) December 2, 2025
Entre la visión y la realidad
Aunque Musk proyecta a Optimus como “el producto más grande jamás creado”, analistas advierten que el robot aún enfrenta limitaciones importantes para considerarse completamente autónomo. Resolver esos desafíos será clave para competir con otros desarrollos de robótica avanzada que ya muestran mayor madurez tecnológica.
El entusiasmo de Musk también está ligado a su propio futuro en Tesla. En noviembre de 2025, el consejo de administración aprobó un plan de compensación valuado en un billón de dólares, el más grande en la historia corporativa. Para acceder a él, Musk deberá cumplir metas ambiciosas: vender 20 millones de vehículos, operar un millón de robotaxis y comercializar un millón de robots humanoides en los próximos diez años.
Como señaló Seth Goldstein, analista de Morningstar:
“Para que Musk reciba el paquete salarial completo, Tesla tendrá que consolidarse como líder tanto en vehículos autónomos como en robots humanoides en varios países”.
La transición de Tesla hacia la robótica marca un cambio profundo en la identidad de la empresa. Lo que comenzó como un fabricante de autos eléctricos ahora busca convertirse en pionero de la convivencia entre humanos y máquinas. El éxito de Optimus no solo definirá el futuro de Tesla, sino también el rumbo de la industria tecnológica global.
Con información de Tesla.

