1. Home
  2. /
  3. Publicaciones
  4. /
  5. Salud
  6. /
  7. Neurociencias
  8. /
  9. Combinación de dos fármacos...

Científicos descubren que la combinación de dos fármacos oncológicos logra «limpiar» el cerebro y devolver la memoria en modelos de laboratorio, abriendo una ruta revolucionaria para aliviar el Alzheimer.

Imagina que el cerebro es una ciudad con un sistema eléctrico complejo. En la enfermedad de Alzheimer, las luces empiezan a parpadear y los cables se cortan, dejando barrios enteros a oscuras. Hasta ahora, la ciencia se había centrado principalmente en limpiar la «basura» (las placas de proteína amiloide) que se acumula en las calles. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista Cell propone un enfoque distinto: ¿y si pudiéramos usar herramientas diseñadas para combatir el cáncer para reparar el cableado eléctrico y restaurar la memoria?

Un equipo de investigadores ha demostrado que la combinación de dos medicamentos ya conocidos en oncología, el letrozol (un inhibidor de la aromatasa) y el irinotecán (un inhibidor de la topoisomerasa I), no solo reduce la patología del Alzheimer, sino que literalmente «reconecta» las neuronas y devuelve la capacidad de recordar en modelos de ratón.

La ciencia detrás del milagro

El problema del Alzheimer no es solo la acumulación de proteínas tóxicas, sino una alteración profunda en la transcriptómica de las células. Para entenderlo de forma sencilla: las instrucciones genéticas que las células cerebrales leen para funcionar correctamente se «ensucian». Esto afecta especialmente al hipocampo, la región del cerebro encargada de formar nuevos recuerdos.

Los investigadores observaron que el Alzheimer provoca que ciertos genes se activen cuando deberían estar apagados y viceversa. Aquí es donde entra la técnica de reposicionamiento de fármacos. «Nuestro objetivo era ver si podíamos revertir estas perturbaciones genéticas específicas de cada tipo de célula», explican los autores en el estudio.

Un dúo dinámico: Letrozol e Irinotecán

El letrozol suele usarse para tratar el cáncer de mama, ya que bloquea la producción de estrógenos. En el cerebro, parece influir en cómo las neuronas se comunican entre sí. Por otro lado, el irinotecán es un fármaco contra el cáncer de colon que actúa sobre una enzima llamada topoisomerasa I, la cual ayuda a desenredar el ADN.

Al combinar ambos, los científicos lograron un efecto sinérgico:

  1. Limpieza celular: Se redujo la inflamación provocada por la microglía (las células de defensa del cerebro).
  2. Reparación de cables: Se restauró la plasticidad sináptica, que es la capacidad de las neuronas para fortalecer sus conexiones.
  3. Recuperación de la memoria: Lo más asombroso fue que los modelos animales recuperaron funciones cognitivas que se consideraban perdidas.

Este hallazgo es un ejemplo brillante de cómo la medicina puede encontrar nuevos usos para armas antiguas. Aunque todavía falta camino para probarlo en humanos, este «cóctel» oncológico nos recuerda que el cerebro tiene una capacidad de recuperación sorprendente si le damos las herramientas adecuadas.

Con información de Revista Cell

Por Danny Ayala Hinojosa

Director de Ciencia1.comApasionado por la ciencia y la tecnología, los viajes y la exploración de ideas en general. Profesional en IT: aplicaciones web y análisis de datos. Hoy emprendiendo en periodismo digital.