Las piedras en el riñón no son solo acumulaciones minerales, un ejército invisible de bacterias podría ser el arquitecto oculto detrás del doloroso proceso de formación de estos cristales en nuestro cuerpo.
Durante décadas, la ciencia médica ha tratado la mayoría de las piedras en el riñón —específicamente las de oxalato de calcio, que representan el 80% de los casos— como un simple problema de física y química. Se creía que el exceso de minerales en la orina simplemente se «amontonaba» hasta formar un cristal. Sin embargo, un estudio publicado en la revista PNAS por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha dado un vuelco a esta teoría: las bacterias están viviendo, y posiblemente construyendo, dentro de estas piedras.
El equipo liderado por los doctores Kymora Scotland y Gerard Wong utilizó microscopía de alta resolución para observar lo que antes era invisible. Lo que encontraron fue sorprendente: capas de comunidades bacterianas, conocidas como biofilms, intercaladas entre las capas minerales de las piedras. Incluso en pacientes que no tenían infecciones urinarias activas, las bacterias estaban allí, atrapadas como fósiles en el tiempo, pero sugiriendo un papel activo en la formación del cálculo.

¿Cómo ayudan las bacterias a crear una piedra?
Para entenderlo, imaginemos que el riñón es un río. Normalmente, los minerales fluyen sin problemas. Pero si una bacteria decide asentarse y crear un biofilm (una especie de «pegamento» biológico protector), este actúa como una red que atrapa minerales. Los investigadores proponen que el ADN bacteriano, que tiene carga eléctrica, atrae al calcio como un imán, acelerando la formación de cristales.
«Este avance desafía la suposición de que estas piedras se desarrollan únicamente mediante procesos químicos», afirma la Dra. Kymora Scotland. «Muestra que las bacterias pueden residir dentro de las piedras y contribuir activamente a su crecimiento».
Este descubrimiento explica crucialmente el por qué muchos pacientes sufren cálculos crónicos a pesar de los cambios en la dieta y la atención médica estándar. Dado que las bacterias pueden ocultarse dentro de la estructura mineral del cálculo, a menudo permanecen protegidas de pruebas clínicas y del sistema inmunitario del cuerpo, lo que puede alimentar infecciones urinarias recurrentes. Al trasladar el enfoque médico de la química pura de minerales al papel de la vida microbiana, esta investigación allana el camino para crear nuevos tratamientos preventivos.
Este descubrimiento no es solo una curiosidad biológica; es una esperanza para millones de personas que sufren de cálculos recurrentes. Al entender que el enemigo es también microbiano, la medicina podría pasar de simplemente «romper» las piedras con láser a utilizar tratamientos que ataquen el entorno bacteriano, evitando que la piedra vuelva a aparecer.
Con información de Proceedings of the National Academy of Sciences.

