Una investigación reciente sugiere que el famoso sitio arqueológico chileno de Monte Verde es miles de años más joven de lo que se creía, devolviendo el protagonismo a la teoría de que los humanos poblaron el continente de norte a sur.
Durante casi medio siglo, el sitio arqueológico de Monte Verde, ubicado cerca de Puerto Montt, en el sur de Chile, fue la piedra en el zapato de la arqueología tradicional. Mientras la teoría dominante dictaba que los primeros humanos llegaron a América hace unos 13.000 años cruzando desde Asia por el estrecho de Bering (la famosa Cultura Clovis), Monte Verde presentaba pruebas de presencia humana hace 14.500 años. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Science este 19 de marzo de 2026 ha vuelto a sacudir los cimientos de la prehistoria: Monte Verde podría no ser tan antiguo como pensábamos.
El error oculto en la tierra
El equipo liderado por el Dr. Todd Surovell, antropólogo de la Universidad de Wyoming, realizó una auditoría independiente del sitio y concluyó que Monte Verde tiene en realidad entre 6.000 y 8.000 años de antigüedad. Pero, ¿cómo es posible que los expertos se equivocaran por casi el doble de tiempo?
La respuesta reside en un fenómeno natural: la erosión del suelo. Según Surovell, procesos geológicos movieron restos arqueológicos más recientes hacia estratos (capas de tierra y roca) mucho más antiguos. En arqueología, la posición de un objeto en las capas del suelo es fundamental para determinar su edad; si el suelo se mezcla, la cronología se rompe.
«Monte Verde fue el ancla de la idea de que había gente en Sudamérica antes que en Norteamérica», explicó Surovell. «Durante toda mi carrera, esa fue la verdad establecida». El investigador confiesa que, aunque no quiere ser visto como el «ángel de la muerte» de la arqueología, su objetivo es la producción de conocimiento preciso, incluso si eso significa borrar un punto de datos tan icónico.
El regreso de la teoría «Clovis primero»
Para entender la magnitud del debate, hay que explicar qué es la Cultura Clovis. Se trata del primer grupo humano identificado de forma generalizada en Norteamérica, caracterizado por sus distintivas puntas de lanza de piedra. La idea de que ellos fueron los primeros pobladores se basaba en el puente terrestre de Beringia, una franja de tierra que unía Siberia con Alaska durante la última glaciación.
Cuando Monte Verde apareció con fechas de 14.500 años, la teoría Clovis se fue «por la ventana», como describe el Dr. Claudio Latorre, paleoecólogo de la Universidad Católica de Chile. «De repente, tenías un sitio en el sur de Chile que era 1.500 años más viejo que los sitios más antiguos de Norteamérica. Eso dejaba un vacío enorme en nuestro conocimiento», afirma Latorre.
Este hallazgo no significa que los humanos no llegaran antes que los Clovis, pero sí elimina a Monte Verde como la prueba definitiva de esa precocidad. Existen otros sitios en México, Argentina y Uruguay que reclaman una antigüedad similar, pero el Dr. Surovell insiste en que ahora todos deben ser examinados bajo una «segunda mirada» crítica y rigurosa.
Con información de Revista Science.

