Bajo las aguas turquesas de las lagunas de Cuicocha y Quilotoa se esconden volcanes activos que emiten toneladas de gases invisibles cada día. Este es el fascinante y arriesgado mundo de la geoquímica volcánica en Ecuador.
En el corazón de la zona volcánica norte de los Andes ecuatorianos, dos lagos de cráter, Cuicocha y Quilotoa, funcionan como verdaderos laboratorios naturales de «respiración» terrestre. A diferencia de otros volcanes activos que presentan fumarolas como el volcán Guagua Pichincha, estos sistemas liberan principalmente dióxido de carbono CO2 de forma silenciosa a través de burbujeos y emisiones difusas desde la superficie del agua.
Un equipo de investigadores, liderado por G. V. Melián del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), junto a científicos como T. Toulkeridis de la Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE y N. M. Pérez, ha monitoreado estos lagos para entender sus riesgos. Sus hallazgos revelan que Cuicocha liberó entre 53 y 652 toneladas de CO2 al día entre 2006 y 2018, alcanzando su pico máximo en 2012 tras un incremento en la sismicidad registrada entre 2011 y 2012. Por su parte, el Quilotoa emite entre 141 y 536 toneladas diarias de este gas.
En comparación, cada uno de estos volcanes emite diariamente CO2, el equivalente a tener 50.000-60.000 autos circulando simultáneamente por día.
Aunque ambos son majestuosos, sus «personalidades» químicas son distintas. Las aguas de Cuicocha tienen una composición típica de aguas superficiales y acuíferos poco profundos. En cambio, el Quilotoa muestra la firma química característica de los lagos en sistemas volcánicos activos. Además, los análisis de isótopos de helio y carbono confirman que estos gases tienen un origen endógeno, provenientes directamente del sistema magmático profundo.

¿Podría repetirse la tragedia del Lago Nyos?
Cuando los científicos hablan de erupciones límnicas, la referencia obligada son los lagos Nyos (1986) y Monoun (1984) en Camerún. En Nyos, una liberación repentina de aproximadamente 1.6 millones de toneladas de CO2 asfixió a más de 1,700 personas en pocos minutos. ¿Existe un riesgo real de que Cuicocha o Quilotoa presenten un comportamiento similar?
La respuesta corta es que las condiciones existen, pero los mecanismos son distintos. Una erupción límnica requiere que el lago esté estratificado (dividido en capas que no se mezclan), permitiendo que el gas se acumule a alta presión en el fondo. El estudio liderado por Melián y Toulkeridis confirma que ambos lagos ecuatorianos están estratificados, pero con matices importantes:
- Quilotoa: El candidato más inestable. Debido a su gran profundidad (unos 250 metros) y paredes escarpadas, es más propenso a acumular gas. De hecho, el evento de 1797 mencionado en registros históricos sugiere que el Quilotoa ya ha experimentado escapes violentos de gas. La presencia de procesos de atelomixis (mezcla parcial de capas) ayuda a liberar gas gradualmente, lo que actúa como una «válvula de seguridad» natural, aunque no elimina el riesgo total ante un sismo fuerte o un deslizamiento de tierra.
- Cuicocha: Un sistema más dinámico. Aunque libera grandes cantidades de CO2 su configuración permite que una parte importante del gas escape de forma difusa o a través de burbujeo constante en las orillas de sus islotes (Teodoro Wolf y Yerovi). Esto reduce la probabilidad de una acumulación explosiva masiva como la de Nyos.

¿Qué dispararía un evento así?
A diferencia de una erupción volcánica convencional impulsada por magma ardiente, una erupción límnica es un proceso físico. Un terremoto, un deslizamiento de rocas hacia el interior del lago o incluso un enfriamiento brusco de la superficie podrían romper la estabilidad de las capas de agua. Esto causaría que el gas del fondo suba rápidamente, pierda presión y se expanda masivamente, desplazando el oxígeno en las zonas bajas alrededor del cráter.
La vigilancia constante de estos «gigantes dormidos» es vital para la seguridad de poblaciones cercanas como Cotacachi y Otavalo (cerca de Cuicocha) y las comunidades indígenas locales (cerca de Quilotoa), asegurando que su belleza natural no se convierta en una sorpresa mortal.
Fuentes:
Melián, G. V., Toulkeridis, T., Pérez, N. M., Hernández, P. A., Somoza, L., Padrón, E., Amonte, C., Alonso, M., Asensio-Ramos, M., & Cordero, M. (2021). Geochemistry of Water and Gas Emissions From Cuicocha and Quilotoa Volcanic Lakes, Ecuador. Frontiers in Earth Science, 9, 741528. https://doi.org/10.3389/feart.2021.741528.

