1. Home
  2. /
  3. Publicaciones
  4. /
  5. Natura
  6. /
  7. Ecología
  8. /
  9. El secreto de la...

Integrar cáscaras de almendra en la dieta del ganado ovino no solo reduce residuos, sino que eleva los niveles de Omega-3 en la carne. Economía circular que transforma un desecho en un superalimento.

En el vasto tablero de la ganadería mediterránea, la innovación suele esconderse en lo que otros tiran a la basura. Investigadores de la Universidad de León han logrado «hackear» el metabolismo del cordero manchego utilizando un ingrediente inesperado: la cáscara de almendra. Este residuo, que suele acumularse por toneladas tras la cosecha, se ha revelado como un potente modulador biológico capaz de mejorar lo que llega a nuestro plato.

El experimento, que duró 48 días, fue una carrera de precisión nutricional. Los científicos dividieron a 30 corderos en grupos para testear dosis de hasta 120 gramos de cáscara por cada kilo de pienso. El resultado fue fascinante: los animales no solo mantuvieron su crecimiento y peso ideal (unos 23 kg al sacrificio), sino que su carne experimentó una mejora molecular.

La clave reside en el rumen, el complejo estómago de estos animales. Las cáscaras de almendra actúan como un escudo químico que altera la «biohidrogenación» (un proceso donde las grasas se transforman). Al interferir en este proceso, los ácidos grasos poliinsaturados (los «buenos» de la película, como el Omega-3) logran pasar directamente al tejido muscular en lugar de saturarse. Es, en esencia, usar la fibra leñosa de la almendra como un vehículo para inyectar salud en la cadena alimentaria.

Además, el estudio confirmó que esta dieta no altera la textura ni el color de la carne durante su conservación. Estamos ante una estrategia donde todos ganan: el agricultor se deshace de un residuo, el ganadero reduce costes y el consumidor obtiene una chuleta con un perfil lipídico superior.

Este avance incide en la bioeconomía y la tecnología agraria . Al estar respaldado por el proyecto DEALMALTEA y el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), la tecnología de aprovechamiento de subproductos abre una ventana para empresas de piensos que busquen reducir su huella de carbono y mejorar el valor añadido de sus productos cárnicos bajo sellos de sostenibilidad.

Con información de Journal of the Science of Food and Agriculture.

Por Danny Ayala Hinojosa

Director de Ciencia1.comApasionado por la ciencia y la tecnología, los viajes y la exploración de ideas en general. Profesional en IT: aplicaciones web y análisis de datos. Hoy emprendiendo en periodismo digital.