Científicos identifican a la especie Pyrrhulina punctata, un pez único con un patrón de manchas indelebles que enriquece la biodiversidad de Loreto, Perú.
En el corazón de la Reserva Nacional Pucacuro, donde la selva se funde con las aguas negras del río Tigre, la ciencia acaba de tachar un nombre más de la lista de lo desconocido. Se trata de la Pyrrhulina punctata, una especie de pez endémica del Perú que ha permanecido oculta bajo el dosel amazónico, protegida por uno de los ecosistemas mejor conservados del planeta.
Lo que hace a este pequeño explorador acuático un hallazgo extraordinario no es solo su ubicación, sino su «huella digital» visual. A diferencia de otros miembros de su género, la P. punctata exhibe una hilera de entre 7 y 16 manchas negras irregulares en sus costados. Estas marcas no son temporales; aparecen desde su etapa juvenil y se mantienen nítidas hasta la adultez, funcionando como un faro de identidad en las densas quebradas de Loreto.
Para confirmar que no se trataba de una simple variación de una especie conocida, el equipo liderado por el biólogo Morgan Ruiz-Tafur empleó una «taxonomía integrativa». Esta metodología combina la lupa tradicional del morfólogo con el bisturí molecular de la genética. El resultado fue irrebatible: un 5.40% de distancia genética en el marcador COI separa a esta especie de su pariente más cercano (Pyrrhulina spilota). En términos evolutivos, esto es una brecha significativa que confirma su soberanía como especie única. El descubrimiento también reveló un marcado dimorfismo sexual, una especie de «lenguaje visual» en el que los machos desarrollan aletas más largas y robustas con bordes oscuros.
La identificación de este pez abre las puertas al ecoturismo sostenible que podría beneficiar a las comunidades locales mediante el manejo de recursos hidrobiológicos bajo estándares internacionales.
Con información de Journal of Fish Biology.

