Este jueves pasado, el Kilauea experimentó un impresionante episodio eruptivo, presentando grandes fuentes de lava que alcanzaron hasta 150 metros de altura y tuvieron una duración de más de 8 horas.
El jueves 9 de abril de 2026, el volcán Kīlauea, en la isla de Hawái, registró su episodio 44 de fuentes de lava en el cráter Halemaʻumaʻu. La actividad comenzó a las 11:10 a.m. (hora local HST) y duró aproximadamente 8,5 horas, hasta las 7:41 p.m. Las fuentes de lava, principalmente desde el respiradero norte, alcanzaron alturas de más de 150 metros y generaron un importante volumen de lava y una columna de gas y tephra que los vientos del sur-suroeste desplazaron hacia el norte y noreste.
Como consecuencia, cayeron cenizas y fragmentos volcánicos en zonas del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, la autopista 11 y comunidades cercanas. El Observatorio Volcánico de Hawái (USGS-HVO) mantuvo la alerta elevada temporalmente y recomendó precaución por emisiones de gases y posible caída de material volcánico.
Sobre el volcán Kīlauea y su actividad
El Kīlauea es uno de los volcanes más activos del mundo. Se trata de un volcán en escudo situado en la isla grande de Hawái, dentro del Parque Nacional de los Volcanes. Su cráter cumbre, Halemaʻumaʻu, ha sido escenario de frecuentes erupciones.
Tras la gran erupción de 2018 que provocó el colapso de parte de la caldera y destruyó cientos de viviendas, el volcán entró en un período de relativa calma. Sin embargo, reanudó su actividad eruptiva el 23 de diciembre de 2024 con una serie de erupciones intermitentes confinadas al cráter Halemaʻumaʻu. Desde entonces, se han producido más de 44 episodios de fuentes de lava (cada uno de varias horas de duración), que han elevado progresivamente el piso del cráter mediante la acumulación de lava.
Esta fase eruptiva episódica se ha mantenido durante 2025 y 2026, con períodos de pausa entre episodios. Toda la actividad ha permanecido dentro del parque nacional, sin amenazar zonas habitadas fuera de él, aunque ha generado impactos locales por gases y cenizas. El Kīlauea sigue bajo estrecha vigilancia del USGS debido a su alto nivel de actividad.
Con información del USGS.

