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Los efectos de pasados fenómeno de El Niño, causaron devastadoras inundaciones, pérdidas económicas, afectaciones a la pesca y a infraestructura. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.Los efectos de pasados fenómeno de El Niño, causaron devastadoras inundaciones, pérdidas económicas, afectaciones a la pesca y a infraestructura. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.

El Pacífico está acumulando energía en la profundidad, con anomalías de hasta 2 °C y la amenaza de un evento extremo, sin embargo subsiste incertidumbre sobre la severidad del fenómeno.

El clima del planeta está dando alertas en el Pacífico. Actualmente, nos encontramos ante lo que los científicos denominan la «barrera de predictibilidad», un punto ciego estacional donde los modelos matemáticos luchan por descifrar si estamos ante un evento moderado o un cataclísmico «Súper El Niño». Sin embargo, los datos en el terreno señalan que en las costas de Perú y Ecuador, el mar ya está elevándose con temperaturas de hasta 2 °C por encima de lo normal, configurando un Niño Costero activo.

Felipe Costa (CIIFEN) señala que bajo la superficie se desplazan las Ondas Kelvin, pulsos de calor que actúan como «bombas de energía» viajando hacia Sudamérica. El debilitamiento de los vientos alisios que, al dejar de soplar con fuerza, permiten que este calor se estanque, alteraría desde la migración de peces hasta la estabilidad de los glaciares andinos.

Los expertos coinciden en que la incertidumbre se despejará en junio, pero la evidencia actual sugiere que el sistema está acumulando energía a niveles históricos. La evolución del fenómeno dependerá de la interacción entre el océano y la atmósfera en los próximos meses, en un periodo del año en el que los modelos climáticos pierden capacidad predictiva.

Pronósticos del NOAA

Según el National Weather Service del NOAA de los EE.UU., actualmente estamos en fase neutral, pero los indicadores oceánicos y atmosféricos apuntan a una transición hacia El Niño a mediados de 2026, con incertidumbre sobre su intensidad. el NOAA apunta a una alta probabilidad (80%) de que las condiciones neutrales continúen hasta abril-junio 2026, sin embargo, entre mayo-julio 2026, existe un 61% de probabilidad de que emerja el fenómeno de El Niño, con posibilidad de persistir hasta finales de 2026.

Los modelos climáticos son menos claros y presentan mayor incertidumbre en predicciones a mediano plazo, de modo que, los escenarios obtenidos van desde continuar la fase neutral actual hasta un fenómeno de El Niño muy fuerte; la probabilidad de un evento extremo (Niño-3.4 ≥ +2.0°C) es de 1 en 4, dependiendo de la continuidad de las anomalías de los vientos del oeste.

Con información de NOAA, CIIFEN e IGP.

Por Danny Ayala Hinojosa

Director de Ciencia1.comApasionado por la ciencia y la tecnología, los viajes y la exploración de ideas en general. Profesional en IT: aplicaciones web y análisis de datos. Hoy emprendiendo en periodismo digital.