1. Home
  2. /
  3. Publicaciones
  4. /
  5. Natura
  6. /
  7. Física
  8. /
  9. Reactor alemán Wendelstein 7-X...
Reactor-Wendelstein-7-X. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.Reactor-Wendelstein-7-X. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.

Alemania hace historia en la fusión nuclear al mantener un plasma de alto rendimiento durante 43 segundos, superando los límites previos de los reactores tipo tokamak para pulsos largos.

Imagina intentar contener un fragmento de sol dentro de una jaula magnética invisible. No es ciencia ficción, es lo que ocurrió en Greifswald. El reactor Wendelstein 7-X (W7-X), una imponente estructura de ingeniería que parece salida de una película de Christopher Nolan, ha logrado algo que muchos creían exclusivo de los reactores tipo tokamak: mantener el «producto triple» —la cifra mágica que determina la eficiencia de la fusión— en niveles récord durante un tiempo prolongado de 43 segundos.

El Wendelstein 7-X, ubicado en Greifswald, es el estelarador operativo más grande del mundo, un tipo de reactor de fusión que utiliza potentes imanes externos para confinar plasma sobrecalentado. El pasado 22 de mayo, los científicos calentaron el plasma dentro del dispositivo a más de 20 millones de grados Celsius, alcanzando picos de 30 millones. Este esfuerzo dio como resultado un récord en el producto triple, un indicador clave del rendimiento de la fusión que combina temperatura, densidad y tiempo de confinamiento.

«Elevar el producto triple a niveles de un tokamak durante pulsos de plasma prolongados marca otro hito importante en el camino hacia un estelarador capaz de funcionar como central eléctrica».

Thomas Klinger, jefe de operaciones del Wendelstein 7-X,

A diferencia de sus primos los tokamaks (como el JET o el JT-60U), que son excelentes en ráfagas cortas pero inestables, el diseño complejo del estelarador W7-X permite una estabilidad asombrosa. Durante esta hazaña, el equipo inyectó cerca de 90 perdigones de hidrógeno congelado para alimentar el plasma, mientras potentes microondas elevaban la temperatura hasta los 30 millones de grados Celsius.

El profesor Thomas Klinger lo define como un paso decisivo: ya no solo buscamos potencia bruta, buscamos resistencia. Este récord demuestra que el camino hacia una planta de energía de fusión comercial es, por primera vez, una posibilidad tangible y no solo una teoría de pizarrón.

El éxito del W7-X ha catalizado el ecosistema financiero europeo. Start-ups como Proxima Fusion y Gauss Fusion ya han firmado acuerdos de cooperación con el IPP para trasladar este conocimiento a plantas de energía comerciales, posicionando al sector de la energía limpia como un nuevo polo de atracción para capital de riesgo en tecnologías de descarbonización profunda.

Con información de Max-Planck-Institut für Plasmaphysik.

Por Danny Ayala Hinojosa

Director de Ciencia1.comApasionado por la ciencia y la tecnología, los viajes y la exploración de ideas en general. Profesional en IT: aplicaciones web y análisis de datos. Hoy emprendiendo en periodismo digital.