Durante el confinamiento global, el cielo se aclaró pero el metano alcanzó picos históricos. Una investigación revela que la atmósfera perdió su «detergente» cuando los humedales tropicales se desbordaron.
Imagina que la atmósfera tiene un equipo de limpieza invisible: los radicales hidroxilo (OH). Estas moléculas altamente reactivas actúan como un detergente que descompone el metano, limitando su presencia a unos 10 años. Sin embargo, entre 2020 y 2021, este equipo de limpieza se declaró en huelga.
La paradoja es fascinante: al reducirse la actividad humana (menos autos y fábricas), cayeron las emisiones de óxidos de nitrógeno. Aunque esto es positivo para la calidad del aire, estos gases son ingredientes críticos para formar los radicales hidroxilo. Sin ellos, la capacidad de la atmósfera para «lavar» el metano se desplomó, explicando el 80% del aumento inusual de este gas durante la pandemia.
Humedales en ebullición
Mientras la química atmosférica se ralentizaba, la naturaleza activó sus propios motores. Bajo la influencia de un ciclo extendido de La Niña, el África tropical y el Sudeste Asiático experimentaron lluvias masivas. Los suelos inundados crearon el banquete perfecto para los microbios productores de metano.
A diferencia de lo que se creía, el estudio publicado en la revista Science y liderado por Philippe Ciais (LSCE) demuestra que los combustibles fósiles y los incendios forestales tuvieron un papel menor en este «pico». Las huellas isotópicas señalan directamente a las fuentes biológicas: humedales, aguas interiores y agricultura.
El pico de 16,2 ppb por año registrado entre 2020 y 2022 no solo fue un récord, sino una advertencia. En 2023, la tendencia se frenó bruscamente a 8,6 ppb, en parte debido a que sequías extremas vinculadas al fenómeno de El Niño en Sudamérica, las cuales secaron humedales que antes emitían metano a pleno pulmón. Como señala Clement Albergel (ESA), el clima no solo depende de lo que emitimos, sino de cómo reacciona la compleja maquinaria química de nuestro planeta ante esos cambios.
Con información de European Space Agency.

