Un estudio en Nature revela que el hipocampo de los «SuperAgers» mantiene una fábrica de neuronas activa, desafiando el declive cognitivo asociado a la edad avanzada.
Hasta hace poco, la ciencia debatía si los adultos seguían generando neuronas. Hoy, la respuesta es un rotundo sí, y algunos humanos parecen haber perfeccionado este arte biológico. Investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago han descifrado que las personas mayores de 80 años con capacidades cognitivas extraordinarias —denominados «SuperAgers»— poseen una «señal de resiliencia» molecular que los diferencia drásticamente del resto.
Mientras que en el envejecimiento típico o en casos de Alzheimer la neurogénesis se ralentiza o se apaga, estos cerebros operan como motores de alto rendimiento. Mediante el uso de secuenciación multiómica de células individuales sobre 356,000 núcleos cerebrales, el equipo de la Dra. Orly Lazarov confirmó que los «SuperAgers» producen entre dos y dos veces y media más neuronas inmaduras que sus pares de la misma edad. Es, en esencia, como si su hipocampo —el «disco duro» de la memoria— contara con un sistema de mantenimiento que evita que los circuitos se desconecten.
La clave no es solo genética; es una arquitectura celular que permite a los astrocitos y neuronas CA1 seguir comunicándose con eficiencia. Este hallazgo no solo desafía la idea de que el deterioro mental es inevitable, sino que sitúa a la neurogénesis activa como una diana terapéutica real para futuras intervenciones contra la demencia.
Este descubrimiento abre una hoja de ruta para la industria farmacéutica y biotecnológica. El objetivo actual es desarrollar terapias que puedan «reactivar» las rutas epigenéticas que facilitan la supervivencia neuronal, permitiendo que el cerebro mantenga su plasticidad durante más décadas, transformando el envejecimiento de una etapa de declive en una fase de mantenimiento funcional.
Con información de Nature.

