Más allá de la sedación y el alivio de la depresión, dosis controladas de ketamina podrían «reprogramar» cerebros con lesiones o enfermedades neurodegenerativas.
Imagina que el cerebro es un bosque denso donde algunos senderos (conexiones neuronales) se han bloqueado tras un incendio o una tormenta (trauma o enfermedad). Hasta ahora, la ciencia se centraba en enseñar a los viajeros a rodear los escombros. Sin embargo, una investigación liderada por la Dra. Amanda Sacks-Zimmerman (Weill Cornell Medicine) junto a los doctores Guido Mascialino y Jose Eduardo Leon Rojas de la Universidad de Las Américas (UDLA), sugiere que la ketamina podría actuar como un equipo de restauración que despeja los caminos y planta nuevos árboles.
El Despertar del Glutamato
El secreto reside en las dosis subanestésicas. Mientras que en dosis altas la ketamina desconecta la conciencia, en niveles bajos activa la transmisión de glutamato en la corteza prefrontal medial. Este proceso no solo combate la depresión, sino que dispara la sinaptogénesis: la creación de nuevos puntos de comunicación entre neuronas. En modelos animales analizados por el equipo (366 roedores en 21 estudios), se observó un impacto positivo asombroso del 93.2% en sujetos con daños cerebrales, mejorando drásticamente la memoria y el aprendizaje espacial.
De la compensación a la restauración
Actualmente, las terapias de remediación cognitiva ayudan a los pacientes con Parkinson o esclerosis múltiple a «compensar» lo perdido. El uso de derivados como la r-ketamina, s-ketamina y ketamina racémica busca ir un paso más allá: restaurar la función. Al modular la inflamación y potenciar la conectividad (verificable mediante neuroimágenes), se abre una ventana de oportunidad para que la rehabilitación física y mental sea mucho más efectiva.
Aunque un estudio clínico inicial con 10 pacientes de la enfermedad de Huntington no replicó los éxitos vistos en animales, los científicos mantienen que la clave está en integrar la farmacología con estrategias conductuales para abrir puertas antes cerradas en la neurobiología humana.
Con información de Psychology Today.

