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Las guerras clónicas versión hormiga. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.Las guerras clónicas versión hormiga. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.

Una reina, dos genomas y un fenómeno reproductivo nunca antes visto que rompe las reglas de la biología animal. La hormiga ibérica Messor ibericus es capaz de borrar su propio ADN de los huevos para clonar machos de otra especie y sostener su imperio mediterráneo.

En las profundidades del suelo mediterráneo se ha descubierto una de las estrategias de supervivencia más asombrosas y transgresoras de la historia natural. Un equipo de investigadores de la Universidad de Montpellier ha revelado que la hormiga cosechadora ibérica (Messor ibericus) rompe una ley biológica considerada universal: la imposibilidad de que una madre dé a luz a una especie completamente distinta a la suya. Este mecanismo de «hackeo genético» ha sido bautizado oficialmente por los científicos como xenoparidad (del latín, parir lo extranjero).

Para comprender este laboratorio viviente, imaginen un hormiguero como una fábrica de alta precisión. Debido a mutaciones en su pasado evolutivo, cuando las reinas de Messor ibericus fertilizan sus huevos con su propia especie, solo consiguen producir nuevas reinas, desequilibrando la colonia al no generar obreras. Para solucionar este fallo del sistema, la reina recurre a un «ganado sexual» externo: se aparea con machos de la especie Messor structor, de la cual se separó evolutivamente hace 5 millones de años.

El verdadero truco de magia ocurre en el interior de su espermateca, un órgano especializado donde la reina almacena el esperma durante años. Cuando la colonia necesita obreras, la reina libera el esperma de Messor structor para fecundar los huevos y crear obreras híbridas altamente eficientes. Sin embargo, para mantener el suministro de machos de esa otra especie sin depender de la cercanía geográfica de nidos ajenos, la reina ejecuta un proceso celular llamado androgenesis.

Hormiga Messor ibericus. Foto: Phil Honle / Wikimedia.
Hormiga Messor ibericus. Foto: Phil Honle / Wikimedia.

A través de esta analogía informática, la reina actúa como un disco duro que borra su propio sistema operativo (su genoma nuclear materno) dentro del huevo y permite que el ADN del esperma guardado se replique en solitario. El resultado es un clon perfecto de un macho Messor structor, nacido del vientre de una madre Messor ibericus. En un mismo nido conviven hermanos de sangre con genomas radicalmente opuestos: unos peludos (pertenecientes a M. ibericus) y otros completamente lampiños (clones de M. structor), pero todos compartiendo el ADN mitocondrial de la misma madre.

Tras examinar a casi 400 individuos clonados y monitorizar nidos durante 18 meses en laboratorios franceses, los científicos confirmaron que este sofisticado engaño genético le ha otorgado a la hormiga española una total independencia geográfica. Al llevar su propia «reserva interna de clones» a cuestas, la especie ha logrado expandirse con éxito por toda la Europa meridional, desafiando de forma absoluta los límites clásicos de lo que la ciencia define como una especie independiente.

Con información de Nature.

Por Danny Ayala Hinojosa

Director de Ciencia1.comApasionado por la ciencia y la tecnología, los viajes y la exploración de ideas en general. Profesional en IT: aplicaciones web y análisis de datos. Hoy emprendiendo en periodismo digital.