El hallazgo de cientos de cráneos de mujeres y niños enterrados en el corazón de la antigua Tenochtitlán confirmó las crónicas hispanas. Las excavaciones del INAH revelan que la máxima crueldad del Imperio mexica, que eventualmente contribuyó a su caída.
Los relatos de los antiguos códices mesoamericanos siempre describieron el Huey Tzompantli —el Gran Muro de Cráneos— como el destino final y terrorífico de los más fieros soldados enemigos capturados por el Imperio mexica. Se creía una plataforma exclusiva para el tributo masculino destinado a saciar a Huitzilopochtli, el imponente dios del Sol y la guerra. Sin embargo, el subsuelo de la moderna Ciudad de México ha guardado un secreto que fractura por completo esta visión, y que confirma otros relatos: los de la conquista española.
Arqueólogos y antropólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México excavaron a unos dos metros de profundidad bajo el asfalto de la actual calle de Guatemala, en el Centro Histórico. Lo que hallaron no fue un simple depósito óseo, sino una monumental estructura circular correspondiente a la sexta etapa constructiva del Templo Mayor (fechada entre 1486 y 1502), edificada justo antes de la llegada de los contingentes europeos. Una gigantesca torre compuesta por cráneos humanos meticulosamente unidos mediante una argamasa compuesta de cal, arena y gravilla de tezontle, una porosa piedra volcánica local.
El verdadero giro de tuerca científico llegó al estudiar la anatomía de los restos. Las investigadoras Sandra Ramírez y Lorena Vázquez sacaron a la luz calaveras que portaban la inequívoca marca del ritual: perforaciones en las zonas parietales, diseñadas para ensartar los cráneos en las vigas de madera que componían las macabras hileras de exhibición pública. Al someter las osamentas a los análisis bioarqueológicos, el equipo no encontró únicamente los restos de hombres en edad militar. Entre los dientes desgastados y las cuencas vacías emergieron, de forma masiva, cráneos de mujeres y de niños.
El hallazgo desmonta décadas de relatos y justificaciones históricas. «Lo que esperábamos eran puros hombres, seguramente jóvenes, como debieron de ser los guerreros, y en cambio se suponía que las mujeres y los niños no iban a la guerra. Aquí pasa algo que no estaba registrado; esto es muy nuevo, una primicia en el Huey Tzompantli», explicó de manera contundente Rodrigo Bolaños, antropólogo físico integrado en el proyecto arqueológico.
Las implicaciones científicas obligan a reformular la comprensión de los ritos religiosos aztecas. Lejos de ser un mero muro de trofeos de guerra militar, el Tzompantli funcionaba como un compendio de campañas de terror en el corazón de Mesoamérica. El examen morfológico determinó que las víctimas procedían de muy diversos puntos geográficos de la región, identificados gracias a las notorias deformaciones cefálicas intencionales y a los trabajos de mutilación dental decorativa que presentaban los restos, prácticas de distintas etnias periféricas. Las mujeres y los niños sacrificados no eran daños colaterales; formaban parte activa de un genocidio formulado a conciencia como ofrenda a los dioses mexicas.

Las crónicas españolas reivindicadas
Las crónicas redactadas por los conquistadores españoles durante el siglo XVI ya relataban con horror la existencia de estas imponentes empalizadas de calaveras al adentrarse en la capital mexica. Soldados curtidos, testigos de batallas en mar y tierra, así como cronistas como Bernal Díaz del Castillo, en su célebre Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, o el propio Hernán Cortés en sus Cartas de relación, describieron cómo miles de cabezas cercenadas permanecían alineadas de forma sistemática en andamios de madera para infundir temor y plasmar el dominio de Tenochtitlán.
Acuérdome que tenían en una plaza, adonde estaban unos adoratorios, puestos tantos
rimeros de calaveras de muertos, que se podían contar, según el concierto como
estaban puestas, que al parescer que serían más de cien mil; y digo otra vez sobre cien
mil. Y en otra parte de la plaza estaban otros tantos remeros de zancarrones, huesos de
muertos, que no se podían contar; y tenían en unas vigas muchas cabezas colgadas de
una parte a otra. Y estaban guardando aquellos huesos y calavernas tres papas, que,
según entendimos, tenían cargo dellos. De lo cual tuvimos que mirar más después que
entramos bien la tierra adentro: en todos los pueblos estaban de aquella manera, e también
en lo de Tascala.Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España
Los textos coloniales, que durante siglos se consideraron exageraciones propagandísticas o malentendidos de guerra, encuentran hoy su correlato físico y científico en los restos pétreos desenterrados por el PAU-INAH. Para examinar los registros históricos de estos primeros encuentros y las descripciones de los andamiajes rituales, se puede consultar la Cartografía y Crónicas Coloniales de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.

Tribus rivales ayudan a los españoles
Los análisis bioarqueológicos del INAH en el Huey Tzompantli, al identificar deformaciones cefálicas y mutilaciones dentales foráneas en cráneos de hombres, mujeres y niños, confirman físicamente que el tributo de sangre se cobraba de manera masiva en los pueblos sometidos.
Esta captura sistemática de poblaciones alimentó un resentimiento en las tribus víctimas de tales capturas, cuando estas tribus observaron la capacidad táctica española, dedujeron que podían aliarse con las fuerzas hispanas y derrotar a los mexicas, esto fue decisivo para la posterior caída de Tenochtitlán en 1521.
Las tribus rivales de los mexicas —principalmente los tlaxcaltecas, los totonacas de Cempoala y los habitantes de Texcoco— sufrían de forma constante las llamadas «Guerras Floridas», incursiones militares organizadas por el imperio con el único propósito de capturar víctimas para nutrir los altares del Recinto Sagrado.
Al arribar las huestes españolas, estas naciones mesoamericanas vieron una oportunidad estratégica: decidieron aliarse en masa con los contingentes europeos, aportando miles de combatientes nativos para consumar una venganza histórica por el sometimiento y el sacrificio sistemático de sus seres queridos en las torres de tezontle y cal de la capital mexica.
Cuentan las crónicas españolas que el deseo de venganza de estas tribus, que no respetaron la vida a ningún mexica soldado o ciudadano que apareciese, fue de tal magnitud el ataque, que los españoles tuvieron que intervenir para evitar una mayor masacre, sin mucho éxito debido al reducido número de españoles frente a las numerosas filas de tlaxcaltecas.

Fuentes
Forssmann, A. (2017, 4 de julio). Hallan calaveras de mujeres y de niños en el Gran Tzompantli de la antigua Tenochtitlán. Historia National Geographic. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hallan-calaveras-mujeres-y-ninos-gran-tzompantli-antigua-tenochtitlan_11689
Instituto Nacional de Antropología e Historia. (2017). Estructura circular de cráneos en el Huey Tzompantli: Evidencias de la sexta etapa constructiva del Templo Mayor (Boletín Informativo del Programa de Arqueología Urbana). Secretaría de Cultura, México. https://www.inah.gob.mx (Enlace general al portal de boletines del INAH).
Díaz del Castillo, B. (1632). Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Imprenta del Reyno. (Obra original redactada en el siglo XVI). Repositorio digital consultable en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. https://www.bnah.inah.gob.mx
Cortés, H. (1520-1526). Cartas de relación (Segunda y Tercera Carta enviadas al Emperador Carlos V). Documentos del Archivo General de Indias, digitalizados y accesibles para consulta académica a través de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. https://www.bnah.inah.gob.mx
Secretaría de Cultura. (2019, 4 de septiembre). El Lienzo de Tlaxcala; los tlaxcaltecas y su labor en la conquista. Gobierno de México. https://www.gob.mx/cultura/articulos/el-lienzo-de-tlaxcala-los-tlaxcaltecas-y-su-labor-en-la-conquista?idiom=es
García Cook, Á. (2016, 7 de diciembre). El papel de los tlaxcaltecas en la Conquista. Arqueología Mexicana. https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/el-papel-de-los-tlaxcaltecas-en-la-conquista [1, 2, 3, 4]

