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  9. Muerte silenciosa en Andrómeda:...
Ilustración de una estrella que colapsa formando un agujero negro. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.Ilustración de una estrella que colapsa formando un agujero negro. Imagen: IA / prompt: Danny Ayala Hinojosa.

En un descubrimiento que desafía los manuales de astrofísica, los científicos han captado el colapso directo de una estrella masiva en un agujero negro sin la violenta explosión de una supernova.

El destino escrito para las estrellas que superan con creces el tamaño de nuestro Sol siempre ha sido un fin colosal y sumamente ruidoso. Al agotar su combustible, estos titanes del cosmos se vuelven inestables y estallan en supernovas, fulgores tan masivos y brillantes que pueden eclipsar galaxias enteras antes de dejar como remanente un denso agujero negro. Sin embargo, un equipo liderado por el Instituto Flatiron de la Fundación Simons acaba de confirmar que no todos los gigantes mueren haciendo temblar el espacio intergaláctico; algunos simplemente se desvanecen en la oscuridad absoluta en un fenómeno bautizado como «supernova fallida». El hallazgo de esta muerte «silenciosa» en la galaxia de Andrómeda sugiere que el universo alberga muchos más agujeros negros de los que fuimos capaces de contar hasta hoy.

El protagonista de esta desaparición es M31-2014-DS1, una estrella ubicada en la vecina galaxia de Andrómeda cuya masa equivale a unas 13 veces la de nuestro propio Sol. Imagina una inmensa carpa de circo sostenida por la presión del aire caliente en su interior; si el aire se enfría de golpe, la lona se desploma instantáneamente por su propio peso hacia el suelo. Algo muy similar ocurrió con M31-2014-DS1. Al apagarse sus reacciones nucleares internas, el núcleo colapsó sobre sí mismo de forma tan violenta y compacta que el material exterior cayó directamente hacia el centro, creando un agujero negro que devoró el remanente estelar sin darle tiempo a generar la onda de choque expansiva que caracteriza a una supernova ordinaria.

Detectar estos eventos cósmicos es el equivalente astronómico a buscar un ninja en una habitación a oscuras. Al no haber explosión lumínica, estas supernovas fallidas emiten señales energéticas sumamente débiles. El astrofísico Kishalay De, primer autor de la investigación publicada en la revista Science, explica que en galaxias habitadas por decenas o cientos de miles de millones de astros, localizar la simple ausencia de un punto de luz óptica es una tarea titánica. El equipo tuvo que recurrir al análisis de datos históricos a largo plazo recopilados por la misión espacial NEOWISE de la NASA, un telescopio especializado en rastrear el firmamento bajo el espectro infrarrojo.

Los datos revelaron una cronología cósmica fascinante: a partir del año 2014, el brillo infrarrojo de la estrella aumentó progresivamente durante dos años mientras eyectaba de forma lenta y sutil sus capas más externas. Posteriormente, el objeto inició una atenuación constante hasta que en 2022 desapareció por completo de la vista de los telescopios de luz óptica. Hoy en día, sus restos fantasmales solo emiten un débil susurro en luz infrarroja media, brillando con una intensidad diez veces menor que en su época de esplendor.

Este descubrimiento no solo rompe con los esquemas de la evolución estelar, sino que altera drásticamente los censos demográficos del universo profundo. Tradicionalmente se pensaba que solo las estrellas extremadamente masivas —muy por encima de las 13 masas solares de M31-2014-DS1— poseían la gravedad suficiente para colapsar de manera directa en un agujero negro sin detonar. Al demostrarse que astros de masas más moderadas también sufren esta implosión casi completa, las estimaciones previas sobre el número de agujeros negros existentes en el cosmos se quedan cortas. El universo podría estar densamente poblado por estos sumideros gravitacionales invisibles surgidos de muertes estelares silenciosas que la ciencia, hasta ahora, simplemente había pasado por alto.

Con información de Science.

Por Danny Ayala Hinojosa

Director de Ciencia1.comApasionado por la ciencia y la tecnología, los viajes y la exploración de ideas en general. Profesional en IT: aplicaciones web y análisis de datos. Hoy emprendiendo en periodismo digital.