Un sismo de magnitud 6.1 con epicentro a 41 kilómetros al sur de Ica sacudió el sur y centro del Perú, liberando energía a una profundidad intermedia de 81 kilómetros.
A las 12:57:51 p.m. del 19 de mayo de 2026, las entrañas de la región Ica liberaron un pulso de energía que se propagó por cientos de kilómetros. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) catalogó el evento bajo el reporte técnico IGP/CENSIS/RS 2026-0290, asignándole una magnitud de 6.1, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó el evento de forma preliminar en una magnitud de 5.9. El fenómeno causó pánico generalizado y dejó daños, fue capturado con precisión por la red sismológica nacional del Perú, descartando amenaza de tsunami en el litoral.
A diferencia de los sismos superficiales, que concentran su poder destructor de manera localizada, este bloque de roca fracturada se situó a una profundidad intermedia de 81 kilómetros bajo la superficie terrestre. Esta condición explica por qué la vibración de la corteza logró viajar distancias masivas, dejándose sentir de forma nítida y prolongada desde la región de Arequipa hasta Lima. En el epicentro urbano de Ica, la aceleración del suelo alcanzó una intensidad de grado VI en la escala de Mercalli, provocando que la población evacuara sus hogares.
El alcalde de la ciudad de Ica, Carlos Reyes, junto con las brigadas del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), estructuraron el balance inicial de los efectos en la infraestructura civil y la salud pública. En el aspecto médico, la Dirección Regional de Salud confirmó que la cifra de heridos se elevó a 24 personas, quienes sufrieron lesiones leves y contusiones debido al desprendimiento de objetos durante la evacuación, siendo atendidas de inmediato en el Hospital Regional de Ica.
Los reportes técnicos detallaron fallas mecánicas y caídas en las estructuras de los techos de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) sede Ica, así como desprendimientos parciales en el techo interior de la agencia del Banco de la Nación. En el sector comercial, la distorsión del suelo causó la rotura de mamparas de vidrio y caída de mercancías en locales comerciales como KFC y la tienda Metro dentro del complejo Mega Plaza de Ica.
La herencia histórica y los espacios públicos también resintieron las ondas sísmicas. Un bloque de la torre de la Catedral de Ica colapsó, mientras que en el distrito de Los Aquijes se registraron viviendas de material tradicional con muros agrietados y comprometidos. Asimismo, las autoridades del cementerio de Saraja reportaron la destrucción de más de 20 nichos sepulcrales tras el impacto ondulatorio.
Con información del Instituto Geofísico del Perú.

