Un simple contacto entre mercurio y aluminio desnudo desata una reacción destructiva que transforma metal resistente en una masa frágil y fibrosa.
Este fenómeno, conocido como amalgamación y fragilización por metal líquido, explica por qué el mercurio está estrictamente prohibido en la aviación: una gota puede comprometer la integridad estructural de aleaciones clave en aeronaves.
El aluminio, expuesto al aire, forma una capa protectora ultrafina de óxido de aluminio (Al₂O₃) que lo vuelve resistente a la corrosión. Pero cuando el mercurio toca aluminio expuesto (por un rayón o daño), penetra y forma un amalgama (aleación Hg-Al). Esta amalgama impide la reforma de la capa de óxido, exponiendo continuamente metal fresco al oxígeno y humedad del aire.
El resultado es una oxidación volumétrica rápida que produce crecimientos blancos fibrosos de hidróxido de aluminio (Al(OH)₃). El mercurio se regenera, actuando como catalizador: una pequeña cantidad puede propagarse y degradar grandes volúmenes de metal, convirtiéndolo en material poroso y quebradizo.
Además de la oxidación, ocurre la fragilización del aluminio por metal líquido (LME): el mercurio líquido humedece los límites de grano de aleaciones de alta resistencia, reduciendo drásticamente la ductilidad y permitiendo grietas frágiles bajo tensiones incluso residuales.
Esta vulnerabilidad es crítica en aviación, donde predominan aleaciones de aluminio por su relación resistencia-peso. Derrames (incluso de termómetros rotos) pueden causar daños ocultos en grietas o uniones, justificando la prohibición total. Otras aleaciones aeronáuticas como titanio son más resistentes, pero el foco regulatorio está en el aluminio.
Los derrames de mercurio requieren que el avión sea puesto en cuarentena, y a menudo resulta en la baja definitiva (pérdida total) de la aeronave por parte de las aseguradoras, ya que el daño se propaga como si fuera «carcoma». En una cabina presurizada o bodega de carga cerrada, el derrame de mercurio libera también vapores altamente tóxicos que ponen en riesgo la salud de la tripulación y los pasajeros.

