Una Zarigüeya pigmea de dedos largos, redescubierta en Papúa. Foto: Carlos Bocos.Una Zarigüeya pigmea de dedos largos, redescubierta en Papúa. Foto: Carlos Bocos.

Dos marsupiales que se creían extintos hace miles de años han sido redescubiertos en la península de Vogelkop, Papúa, Indonesia: el planeador de cola anillada y la zarigüeya pigmea de dedos largos.

Un equipo internacional de investigadores, en colaboración con comunidades indígenas locales, logró fotografiar y documentar a dos marsupiales que hasta ahora solo se conocían por fósiles. Se trata del planeador de cola anillada, un pequeño mamífero capaz de desplazarse planeando entre los árboles, y la zarigüeya pigmea de dedos largos, un marsupial diminuto especializado en alimentarse de polen, líquenes y hongos. Este hallazgo sorprende a la comunidad científica y abre nuevas puertas para la conservación de especies únicas en los bosques tropicales de la región.

Ambas especies habían sido consideradas extintas desde hace unos 6.000 años, basándose en registros fósiles. El descubrimiento constituye el primer género nuevo de marsupial registrado en Nueva Guinea desde 1937, lo que subraya la magnitud del hallazgo.

La importancia ecológica del descubrimiento

Los bosques tropicales de Papúa Occidental son uno de los ecosistemas más ricos y menos explorados del planeta. Estos marsupiales cumplen un papel clave en la dispersión de esporas y polen, contribuyendo al equilibrio ecológico de los bosques montañosos. La zarigüeya pigmea, por ejemplo, se alimenta de líquenes y musgos epífitos, ayudando a mantener la salud de los árboles.

Los investigadores han decidido mantener en secreto la ubicación exacta de los animales para protegerlos del tráfico ilegal y la tala indiscriminada. La región enfrenta amenazas constantes por la expansión agrícola y la explotación forestal. Este hallazgo refuerza la necesidad de programas de conservación urgentes que incluyan a las comunidades locales como guardianes de la biodiversidad.

Uno de los líderes del proyecto, vinculado al Australian Museum, declaró: “Este descubrimiento nos recuerda que aún hay rincones del planeta capaces de sorprendernos. Encontrar especies que creíamos perdidas nos da esperanza y nos obliga a redoblar esfuerzos por proteger estos hábitats.”

Con información de AcademiaLab

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